Biblia de Jerusalén Lectura, estudio y contemplación

Salmos 95

1Venid, cantemos gozosos a Yahveh, aclamemos a la Roca de nuestra salvación; 2con acciones de gracias vayamos ante él, aclamémosle con salmos. 3Porque es Yahveh un Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses; 4en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes; 5suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos formaron. 6Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahveh que nos ha hecho! 7Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su mano. ¡Oh, si escucharais hoy su voz!: 8«No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Massá en el desierto, 9donde me pusieron a prueba vuestros padres, me tentaron aunque habían visto mi obra. 10«Cuarenta años me asqueó aquella generación, y dije: Pueblo son de corazón torcido, que mis caminos no conocen.

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