1Del maestro de coro. «No destruyas.» De David. A media voz. 2¿De veras, dioses, pronunciáis justicia, juzgáis según derecho a los hijos de Adán? 3No. que de corazón cometéis injusticias, con vuestras manos pesáis la violencia en la tierra. 4Torcidos están desde el seno los impíos, extraviados desde el vientre los que dicen mentira; 5tienen veneno como veneno de serpiente, como el de un áspid sordo que se tapa el oído, 6que no oye la voz de los encantadores, del mago experto en el encanto. 7¡Oh Dios, rompe sus dientes en su boca, quiebra, Yahveh, las muelas de los leoncillos. 8¡Dilúyanse como aguas que se pasan, púdranse como hierba que se pisa. 9como limaco que marcha deshaciéndose, como aborto de mujer que no contempla el sol! 10¡Antes que espinas echen, como la zarza, verde o quemada, los arrebate el torbellino! 11Se alegrará el justo de haber visto la venganza, sus pies bañará en la sangre del impío; 12y se dirá: «Sí, hay un fruto para el justo; sí, hay un Dios que juzga en la tierra.»
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🙏 Lectio Divina
Salmos 58
1. Statio — Prepararme
Haz silencio, ponte en presencia del Señor y pídele que abra tu corazón para escuchar Su Palabra.
2. Lectio — Leer
¿Qué dice el texto?
¿Qué palabras, frases o ideas llaman mi atención?
3. Meditatio — Meditar
¿Qué me dice Dios a través de este texto?
¿Qué enseñanza o llamado descubro?
4. Oratio — Orar
¿Qué quiero responderle a Dios después de leer este pasaje?
5. Contemplatio — Contemplar
Permanece en silencio ante Dios. No hace falta decir nada más: solo reconocer su presencia y descansar en ella.
6. Actio — Actuar
¿Qué puedo llevar a la práctica después de este encuentro con la Palabra?