1De David. Hacia ti clamo, Yahveh, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual que los que bajan a la fosa. 2Oye la voz de mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh Yahveh, al santuario de tu santidad. 3No me arrebates con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino, mas la maldad está en su corazón. 4Dales, Yahveh, conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus manos trátales, págales con su misma moneda. 5Pues no comprenden los hechos de Yahveh, la obra de sus manos: ¡derríbelos él y no los rehabilite! 6¡Bendito sea Yahveh, que ha oído la voz de mis plegarias! 7Yahveh mi fuerza, escudo mío, en él confió mi corazón y he recibido ayuda: mi carne de nuevo ha florecido, le doy gracias de todo corazón. 8Yahveh, fuerza de su pueblo, fortaleza de salvación para su ungido. 9Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, pastoréalos y llévalos por siempre.
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🙏 Lectio Divina
Salmos 28
1. Statio — Prepararme
Haz silencio, ponte en presencia del Señor y pídele que abra tu corazón para escuchar Su Palabra.
2. Lectio — Leer
¿Qué dice el texto?
¿Qué palabras, frases o ideas llaman mi atención?
3. Meditatio — Meditar
¿Qué me dice Dios a través de este texto?
¿Qué enseñanza o llamado descubro?
4. Oratio — Orar
¿Qué quiero responderle a Dios después de leer este pasaje?
5. Contemplatio — Contemplar
Permanece en silencio ante Dios. No hace falta decir nada más: solo reconocer su presencia y descansar en ella.
6. Actio — Actuar
¿Qué puedo llevar a la práctica después de este encuentro con la Palabra?