Lecturas de hoy
Tiempo Ordinario
Viernes 2 de octubre de 2026
📖 Primera lectura
Job 38,1.12-21; 40,3-5
1 Yahveh repondió a Job desde el seno de la tempestad y dijo: 12 ¿Has mandado, una vez en tu vida, a la mañana, has asignado a la aurora su lugar, 13 para que agarre a la tierra por los bordes y de ella sacuda a los malvados? 14 Ella se trueca en arcilla de sello, se tiñe lo mismo que un vestido. 15 Se quita entonces su luz a los malvados, y queda roto el brazo que se alzaba. 16 ¿Has penetrado hasta las fuentes del mar? ¿has circulado por el fondo del Abismo? 17 ¿Se te han mostrado las puertas de la Muerte? ¿has visto las puertas del país de la Sombra? 18 ¿Has calculado las anchuras de la tierra? Cuenta, si es que sabes, todo esto. 19 ¿Por dónde se va a la morada de la luz? y las tinieblas, ¿dónde tienen su sitio?, 20 para que puedas llevarlas a su término, guiarlas por los senderos de su casa. 21 Si lo sabes, ¡es que ya habías nacido entonces, y bien larga es la cuenta de tus días! 3 Y Job respondió a Yahveh: 4 ¡He hablado a la ligera: ¿qué voy a responder? Me taparé la boca con mi mano. 5 Hablé una vez..., no he de repetir; dos veces..., ya no insistiré.
Leer en su capítulo →🎵 Salmo responsorial
Salmo 139,1-3.7-8.9-10.13-14ab
1 Del maestro de coro. De David. Salmo. Yahveh, tú me escrutas y conoces; 2 sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos; 3 esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas. 7 ¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir? 8 Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras. 9 Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar, 10 también allí tu mano me conduce, tu diestra me aprehende. 13 Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; 14 yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras.
Leer en su capítulo →✝️ Evangelio
Mateo 18,1-5.10
1 En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» 2 El llamó a un niño, le puso en medio de ellos 3 y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. 4 Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. 5 «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. 10 «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Leer en su capítulo →