1Salmo. Cántico. Para el día de sábado. 2Bueno es dar gracias a Yahveh, y salmodiar a tu nombre, Altísimo, 3publicar tu amor por la mañana, y tu lealtad por las noches, 4al son del arpa de diez cuerdas y la lira, con un susurro de cítara. 5Pues con tus hechos, Yahveh, me regocijas, ante las obras de tus manos grito: 6«¡Qué grandes son tus obras, Yahveh, qué hondos tus pensamientos!» 7El hombre estúpido no entiende, el insensato no comprende estas cosas. 8Si brotan como hierba los impíos, si florecen todos los agentes de mal, es para ser destruidos por siempre; 9mas tú, Yahveh, eres excelso por los siglos. 10Mira cómo tus enemigos perecen, se dispersan todos los agentes de mal. 11Pero tú alzas mi frente como la del búfalo, derramas sobre mí aceite nuevo; 12mi ojo desafía a los que me acechaban, mi oído escucha a los malvados. 13Florece el justo como la palmera, crece como un cedro del Líbano. 14Plantados en la Casa de Yahveh, dan flores en los atrios del Dios nuestro. 15Todavía en la vejez producen fruto, se mantienen frescos y lozanos,
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🙏 Lectio Divina
Salmos 92
1. Statio — Prepararme
Haz silencio, ponte en presencia del Señor y pídele que abra tu corazón para escuchar Su Palabra.
2. Lectio — Leer
¿Qué dice el texto?
¿Qué palabras, frases o ideas llaman mi atención?
3. Meditatio — Meditar
¿Qué me dice Dios a través de este texto?
¿Qué enseñanza o llamado descubro?
4. Oratio — Orar
¿Qué quiero responderle a Dios después de leer este pasaje?
5. Contemplatio — Contemplar
Permanece en silencio ante Dios. No hace falta decir nada más: solo reconocer su presencia y descansar en ella.
6. Actio — Actuar
¿Qué puedo llevar a la práctica después de este encuentro con la Palabra?