Eclesiástico 0
1Muchas e importantes lecciones se nos han transmitido
2por la Ley, los Profetas y los otros que les han seguido,
3por las cuales bien se debe encomiar a Israel por su instrucción y sabiduría.
4Mas como es razón que no sólo los lectores se hagan sabios,
5sino que puedan también estos amigos del saber ser útiles a los de fuera,
6tanto de palabra como por escrito,
7mi abuelo Jesús, después de haberse dado intensamente a la lectura
8de la Ley,
9los Profetas
10y los otros libros de los antepasados,
11y haber adquirido un gran dominio en ellos,
12se propuso también él escribir algo en lo tocante a instrucción y sabiduría,
13con ánimo de que los amigos del saber, lo aceptaran
14y progresaran más todavía en la vida según la Ley.
15Estáis, pues, invitados
16a leerlo
17con benevolencia y atención,
18así como a mostrar indulgencia
19allí donde se crea que, a pesar de nuestros denodados esfuerzos de interpretación,
20no hemos podido acertar en alguna expresión.
21Pues no tienen la misma fuerza
22las cosas expresadas originalmente en hebreo que cuando se traducen a otra lengua.
23Cosa que no sucede sólo en esto,
24sino que también la misma Ley, los Profetas,
25y los otros libros
26presentan no pequeña diferencia respecto de lo que dice el original.
27Fue, pues, en el año treinta y ocho del rey Evergetes
28cuando, después de venir a Egipto y residir allí,
29encontré una obra de no pequeña enseñanza,
30y juzgué muy necesario aportar yo también algún interés y esfuerzo para traducir este libro.
31Mucha vigilia y ciencia he puesto en juego
32durante este período,
33hasta llegar a buen término y publicar el libro
34para uso de aquellos que, en el extranjero, quieren ser amigos del saber,
35y conformar sus costumbres a una vida de acuerdo con la Ley.