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Arrepentimiento y cambio de conducta
121 versículos
Deuteronomio 10
12Y ahora, Israel, ¿qué te pide tu Dios, sino que temas a Yahveh tu Dios, que sigas todos sus caminos, que le ames, que sirvas a Yahveh tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, 13que guardes los mandamientos de Yahveh y sus preceptos que yo te prescribo hoy para que seas feliz?
Ver Deuteronomio 10 completo, destacado →Salmos 32
5Mi pecado te reconocí, y no oculté mi culpa; dije: «Me confesaré a Yahveh de mis rebeldías.» Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado.
Ver Salmos 32 completo, destacado →Salmos 51
12Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva; 13no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. 14Vuélveme la alegría de tu salvación, y en espíritu generoso afiánzame;
Ver Salmos 51 completo, destacado →Salmos 51
19El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
Ver Salmos 51 completo, destacado →Salmos 119
59He examinado mis caminos y quiero volver mis pies a tus dictámenes. 60Me doy prisa y no me tardo en observar tus mandamientos.
Ver Salmos 119 completo, destacado →Proverbios 28
13Al que encubre sus faltas, no le saldrá bien; el que las confiesa y abandona, obtendrá piedad.
Ver Proverbios 28 completo, destacado →Isaías 1
16lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de mi vista, desistid de hacer el mal, 17aprended a hacer el bien, buscad lo justo, dad sus derechos al oprimido, haced justicia al huérfano, abogad por la viuda. 18Venid, pues, y disputemos - dice Yahveh -: Así fueren vuestros pecados como la grana, cual la nieve blanquearán. Y así fueren rojos como el carmesí, cual la lana quedarán.
Ver Isaías 1 completo, destacado →Isaías 55
6Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano. 7Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.
Ver Isaías 55 completo, destacado →Jeremías 18
7De pronto hablo contra una nación o reino, de arrancar, derrocar y perder; 8pero se vuelve atrás de su mal aquella gente contra la que hablé, y yo también desisto del mal que pensaba hacerle.
Ver Jeremías 18 completo, destacado →Ezequiel 18
21En cuanto al malvado, si se aparta de todos los pecados que ha cometido, observa todos mis preceptos y practica el derecho y la justicia, vivirá sin duda, no morirá. 22Ninguno de los crímenes que cometió se le recordará más; vivirá a causa de la justicia que ha practicado. 23¿Acaso me complazco yo en la muerte del malvado - oráculo del Señor Yahveh - y no más bien en que se convierta de su conducta y viva?
Ver Ezequiel 18 completo, destacado →Ezequiel 33
14Y si digo al malvado: «Vas a morir», y él se aparta de pecado y practica el derecho y la justicia, 15si devuelve la prenda, restituye lo que robó, observa los preceptos que dan la vida y deja de cometer injusticia, vivirá ciertamente, no morirá. 16Ninguno de los pecados que cometió se le recordará más: ha observado el derecho y la justicia; ciertamente vivirá.
Ver Ezequiel 33 completo, destacado →Oseas 6
1«Venid, volvamos a Yahveh, pues él ha desgarrado y él nos curará, él ha herido y él nos vendará. 2Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y en su presencia viviremos. 3Conozcamos, corramos al conocimiento de Yahveh: cierta como la aurora es su salida; vendrá a nosotros como la lluvia temprana, como la lluvia tardía que riega la tierra.»
Ver Oseas 6 completo, destacado →Oseas 10
12Sembraos simiente de justicia, recoged cosecha de amor, desbarbechad lo que es barbecho; ya es tiempo de buscar a Yahveh, hasta que venga a lloveros justicia.
Ver Oseas 10 completo, destacado →Amós 5
4Porque así dice Yahveh a la casa de Israel: ¡Buscadme a mí y viviréis! 5Pero no busquéis a Betel, no vayáis a Guilgal ni paséis a Berseba, porque Guilgal será deportada sin remedio, y Betel será reducida a la nada. 6¡Buscad a Yahveh y viviréis, no sea que caiga él como fuego sobre la casa de José, y devore a Betel sin que haya quien apague!
Ver Amós 5 completo, destacado →Amós 5
14Buscad el bien, no el mal, para que viváis, y que así sea con vosotros Yahveh Sebaot, tal como decís. 15Aborreced el mal, amad el bien, implantad el juicio en la Puerta; quizá Yahveh Sebaot tenga piedad del Resto de José.
Ver Amós 5 completo, destacado →Jonás 3
8Que se cubran de sayal y clamen a Dios con fuerza; que cada uno se convierta de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos. 9¡Quién sabe! Quizás vuelva Dios y se arrepienta, se vuelva del ardor de su cólera, y no perezcamos.» 10Vio Dios lo que hacían, cómo se convirtieron de su mala conducta, y se arrepintió Dios del mal que había determinado hacerles, y no lo hizo.
Ver Jonás 3 completo, destacado →Mateo 3
7Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente? 8Dad, pues, fruto digno de conversión, 9y no creáis que basta con decir en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham. 10Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Ver Mateo 3 completo, destacado →Lucas 3
7Decía, pues, a la gente que acudía para ser bautizada por él: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente? 8Dad, pues, frutos dignos de conversión, y no andéis diciendo en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham. 9Y ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.» 10La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?» 11Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.» 12Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?» 13El les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado.» 14Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» El les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.»
Ver Lucas 3 completo, destacado →Lucas 10
13«¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido.
Ver Lucas 10 completo, destacado →Lucas 11
29Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. 30Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. 31La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. 32Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.
Ver Lucas 11 completo, destacado →Lucas 15
7Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión.
Ver Lucas 15 completo, destacado →Lucas 15
10Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta.» 11Dijo: «Un hombre tenía dos hijos; 12y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. 13Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. 14«Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. 15Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. 16Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. 17Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! 18Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. 19Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." 20Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vió su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. 21El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." 22Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. 23Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, 24porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta. 25«Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; 26y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27El le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." 28El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. 29Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; 30y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" 31«Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; 32pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."»
Ver Lucas 15 completo, destacado →Lucas 18
9Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola: 10«Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. 11El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: "¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. 12Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias." 13En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!" 14Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»
Ver Lucas 18 completo, destacado →Lucas 19
1Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. 2Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. 3Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. 4Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. 5Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.» 6Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. 7Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.» 8Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.» 9Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham, 10pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
Ver Lucas 19 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 8
22Arrepiéntete, pues, de esa tu maldad y ruega al Señor, a ver si se te perdona ese pensamiento de tu corazón;
Ver Hechos de los Apóstoles 8 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 11
18Al oír esto se tranquilizaron y glorificaron a Dios diciendo: «Así pues, también a los gentiles les ha dado Dios la conversión que lleva a la vida.»
Ver Hechos de los Apóstoles 11 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 14
15«Amigos, ¿por qué hacéis esto? Nosotros somos también hombres, de igual condición que vosotros, que os predicamos que abandonéis estas cosas vanas y os volváis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay,
Ver Hechos de los Apóstoles 14 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 17
30«Dios, pues, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse,
Ver Hechos de los Apóstoles 17 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 26
17Yo te libraré de tu pueblo y de los gentiles, a los cuales yo te envío, 18para que les abras los ojos; para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios; y para que reciban el perdón de los pecados y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en mí."
Ver Hechos de los Apóstoles 26 completo, destacado →Hechos de los Apóstoles 26
20sino que primero a los habitantes de Damasco, después a los de Jerusalén y por todo el país de Judea y también a los gentiles he predicado que se convirtieran y que se volvieran a Dios haciendo obras dignas de conversión.
Ver Hechos de los Apóstoles 26 completo, destacado →2 Corintios 7
9ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues os entristecisteis según Dios, de manera que de nuestra parte no habéis sufrido perjuicio alguno. 10En efecto, la tristeza según Dios produce firme arrepentimiento para la salvación; mas la tristeza del mundo produce la muerte.
Ver 2 Corintios 7 completo, destacado →Gálatas 6
1Hermanos, aun cuando alguno incurra en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado.
Ver Gálatas 6 completo, destacado →1 Tesalonicenses 1
9Ellos mismos cuentan de nosotros cuál fue nuestra entrada a vosotros, y cómo os convertisteis a Dios, tras haber abandonado los ídolos, para servir a Dios vivo y verdadero, 10y esperar así a su Hijo Jesús que ha de venir de los cielos, a quien resucitó de entre los muertos y que nos salva de la Cólera venidera.
Ver 1 Tesalonicenses 1 completo, destacado →2 Timoteo 2
25y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad, 26y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, rendidos a su voluntad.
Ver 2 Timoteo 2 completo, destacado →Santiago 4
8Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos. 9Lamentad vuestra miseria, entristeceos y llorad. Que vuestra risa se cambie en llanto y vuestra alegría en tristeza. 10Humillaos ante el Señor y él os ensalzará.
Ver Santiago 4 completo, destacado →Santiago 5
19Si alguno de vosotros, hermanos míos, se desvía de la verdad y otro le convierte, 20sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado, salvará su alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados.
Ver Santiago 5 completo, destacado →1 Pedro 2
25Erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas.
Ver 1 Pedro 2 completo, destacado →1 Juan 2
1Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo.
Ver 1 Juan 2 completo, destacado →Apocalipsis 2
4Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes. 5Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.
Ver Apocalipsis 2 completo, destacado →Apocalipsis 2
16Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto donde ti y lucharé contra ésos con la espada de mi boca.
Ver Apocalipsis 2 completo, destacado →Apocalipsis 3
1Al Angel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto. 2Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios. 3Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
Ver Apocalipsis 3 completo, destacado →Apocalipsis 3
19Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete. 20Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.
Ver Apocalipsis 3 completo, destacado →